Bueno, estamos a full.
Hoy hice por primera vez hamburguesas de lentejas, retomando
la entrada de enero de La Tostadense. Son muy sabrosas y nutritivas. La receta
es un poco inventada porque las que busqué en internet tenían huevo o ingredientes
que no tenía en casa. Puse a hervir las lentejas hasta que quedaran bastante
blanditas (compré unas que no hay que dejar reposar por horas). Piqué ajo,
cebolla y morrón bieeen chiquito y rallé una zanahoria y mandé todo a la
sartén. Escurrí bien las lentejas y las pisé con un pisapapas porque no tengo
procesadora. Igual, me parece que está bueno no pisarlas demasiado, que se note
que alguna vez fueron legumbritas. A esta pasta le sumé las verduras
que estaban en el/la sartén. Ahí hay que esmerarse con las especias: comino,
orégano, perejil picado, pimentón, lo que haiga. También se puede agregar pan
rallado, o algún cereal (LT recomienda cebada, yo pienso en la avena lista)
para darle más consistencia. Yo no tenía nada de esto entonces le agregué
semillas de chía que, me parece, le suma glamour. Y, finalmente, armé las hamburguesas bien caseramente,
haciendo bolitas y aplastándolas con mis manos. Ojo, con delicadeza: la consistencia no es la de una hamburguesa de carne, la proto-hamburguesa grita "tratame bien". Yo las hice en la plancha, pero también
podrían ir al horno o en una sartén con poquito aceite. Vuelta y vuelta y a
comer. Recomiendo aderezarlas con mostaza que quedan de diez.
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